heridas

Heridas postquirúrgicas y el óxido de zinc

Se denomina herida quirúrgica a un corte o incisión que se hace en la piel de las personas. Normalmente se realizan durante una cirugía utilizando un bisturí y bajo efectos anestésicos. Algunas de estas incisiones son pequeñas pero otras son grandes. Su tamaño va a depender del tipo de cirugía que se requiera. Ahora bien, para cerrar las heridas ocasionadas por una intervención quirúrgica se utilizan generalmente suturas, grapas o adhesivos quirúrgicos.

Pero el punto neurálgico de este asunto que nos ocupa está en el cuidado que debemos darles a las heridas postquirúrgicas para evitar males mayores como infecciones que pueden tener los individuos luego de una intervención de este tipo.  La primera precaución que hay que tomar es limpiar muy bien la zona herida, protegerla con gasas, adhesivos y mantener permanente control de la piel adyacente con la finalidad de prevenir complicaciones y permitir la pronta cicatrización.

Clasificación de las heridas

Heridas agudas

Son aquellas que se reparan por sí mismas o pueden repararse durante un proceso ordenado en la forma y en el tiempo. Se diferencian de las heridas crónicas en que se curan en un tiempo prudencialmente razonable. No existe un acuerdo único sobre el tiempo establecido pero podríamos decir que éstas pueden curarse en un lapso de entre tres y cuatro meses.

Heridas crónicas

Llamadas también úlceras; por el tiempo que se toman en sanar presentan características que las diferencian de las heridas agudas lo que hace que el tratamiento sea también diferente. En una herida aguda el proceso natural de cicatrización tarda entre 7 y 14 días. De modo que a los 21 días la herida debe estar totalmente cerrada. Pasado este tiempo se considera que la herida es crónica pues supera el tiempo estipulado para cicatrizar totalmente y se corre el riesgo de que se convierta en úlcera.

Etapas en el proceso de cicatrización de una herida

La primera etapa que es cuando la piel cercana a la herida aparece hinchada, roja o rosada y muy sensible. En esta etapa pudiera verse también la herida supurando algún líquido transparente.

Y, en otra etapa de cicatrización, los vasos sanguíneos presentes en toda la zona; se abren, de modo que la sangre puede llevar oxígeno y nutrientes a la herida.

Recomendaciones para el cuidado de una herida

  1. Para limpiar la zona de la herida utilizar una solución salina normal; o también puede usarse un agua jabonosa suave.
  2. El procedimiento de limpieza sería: Mojar una gasa o tela suave en la solución salina o en el agua jabonosa. Limpiar la herida con algunas de ellas dando pequeños toques para evitar maltratar el área sensible.
  3. Es necesario además eliminar el líquido supurante y/o cualquier resto de sangre seca u otra materia que se pueda haber acumulado en la piel.

Faces de un proceso de cicatrización

  • Fase Inflamatoria: se presenta al tercer o cuarto día posterior a la intervención cuando aparece una inflamación del tejido en la propia herida y en las zonas adyacentes.
  • Fase Proliferativa: Es la siguiente fase y dura aproximadamente hasta los siguientes 14 días.
  • Fase de Maduración o Remodelación de la Cicatriz: Es la tercera fase, y puede durar hasta los siguientes dos años.

Pasos para garantizar una cicatrización más rápida

  1. Lavar muy bien la herida, secarla y realizar un vendaje.
  2. Aplicar calor en la herida durante aproximadamente 15 minutos de modo de evitar la humedad.
  3. Mantener la zona de la herida elevada; es decir, de ser posible la zona afectada por la herida debe estar en alto para evitar que la sangre no retorne y haga presión sobre la herida suturada.
  4. Es recomendable que la persona con heridas consuma alimentos que contengan Omega 3 y vitaminas A, C y E; pues todos estos elementos ayudan en la regeneración celular.
  5. Colocar sobre la herida una crema cicatrizante, de modo que ayude al proceso de recuperación.
  6. Existen medicamentos que se aplican para ayudar a que cicatricen algunas heridas, úlceras, llagas, escaras y quemaduras de la piel. También se usan como tratamiento de apoyo en heridas quirúrgicas y en el implante de injertos cutáneos.

Cuidados para una herida que demora en cicatrizar

Los especialistas recomiendan desinfectar la herida con un medicamento que contenga yodo. Desinfectar en la mañana y en la noche, aplicar un ungüento cicatrizante y antiséptico, y luego cubrir con gasa para mantener la herida protegida del roce o de la intemperie.

Entre los medicamentos naturales que coadyuvan en la cicatrización de una herida conseguimos a la Manzanilla. Esta hierba de consumo popular en muchos países muy a menudo se usa como infusión pero también puede ayudar a sanar heridas. Se utiliza de la siguiente manera: se humedece una bolsita de manzanilla y se mantiene presionada sobre la zona irritada. Los aceites naturales de esa planta pueden acelerar la sanación porque ayudan a la piel a regenerar los tejidos e inclusive crear unos nuevos.

Ahora bien, a pesar de todo lo expuesto, lo más recomendable a la hora de tratar una herida postquirúrgica es el ÓXIDO DE ZINC que según la Facultad de Medicina de la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México) es un emoliente protector y astringente cutáneo el cual está indicado en casos de quemaduras leves, raspones, como calmante del ardor y del prurito en eccemas, rozaduras por pañales. Además, el óxido de Zinc funciona en la prevención de maceraciones.

En el caso de productos para aplicar sobre la piel, se suele aconsejar el uso de una capa fina de pasta de óxido de zinc, en la zona a tratar, una o dos veces al día. Esta capa será absorbida por la piel lo cual trae muchos beneficios. Sólo existe una contraindicación y es que no debe ser usado cerca de los ojos.

Sin embargo, “Como ingrediente cosmético posee propiedades antiinflamatorias y secantes; por eso se emplea en cremas contra el acné, o en fórmulas para lesiones del pañal, Calma el enrojecimiento, la inflamación y favorece la cicatrización. En consecuencia, mejora la textura de la piel.

El zinc no es tóxico para los seres humanos. Es un medicamento de venta libre, respaldado por la FDA como un producto seguro para su uso, incluso en cosméticos para el área de los ojos. Este organismo ha realizado revisiones minuciosas sobre las características de seguridad del óxido de zinc como aditivo de color en fármacos y cosméticos, y como principio activo en protectores solares, en la protección para la piel y estableció que puede usarse con seguridad en variados cosméticos. La Administración de Medicamentos y Alimentos también aprobó el uso de óxido de zinc en fármacos y protectores para la piel sin receta en concentraciones de hasta un 25%.

El óxido de zinc es un mineral en polvo de color blanco que se utiliza desde hace mucho tiempo. En las etiquetas de muchos de los productos que son de uso común, aparece como un ingrediente activo, por ejemplo en protectores solares, cosméticos o ungüentos para la piel.

Es utilizado en la fabricación de cremas y cosméticos porque tiene excelentes propiedades protectoras. Es recomendable porque protege la piel de los rayos UV previniendo el envejecimiento. También funciona en el tratamiento contra el acné porque posee propiedades antiinflamatorias y antisépticas que aceleran el proceso de cicatrización de las heridas. 

Usos del óxido de zinc

El óxido de zinc es muy conocido por ser una sustancia química utilizada en la elaboración de plásticos y textiles. Es un ingrediente activo presente en muchos productos. Algunos de ellos son ciertas cremas y ungüentos empleados para prevenir o tratar quemaduras e irritaciones cutáneas menores. La sobredosis de óxido de zinc ocurre cuando alguien ingiere uno de estos productos. Esto puede ocurrir accidental o intencionalmente.

Algunos ejemplos comunes de productos donde se utiliza el polvo de óxido de zinc son los polvos pédicos y el maquillaje. Como ungüento, también se usa en productos para la dermatitis del pañal y en distintos tipos de protectores solares.

Pero además se usa en una amplia gama de cosméticos y productos de cuidado personal, como maquillajes, lociones para bebés, jabones de baño, talco para pies, protectores para la piel, ungüentos para prevenir la dermatitis producida por el pañal y productos para la protección solar. Se usa también como agente para dar volumen y como colorante.